El ser humano, desde su origen, ha precisado del movimiento para vivir en el ambiente, ya sea, para conseguir alimento o trasladarse.

Al “evolucionar” como especie y con la llegada de la tecnología, la necesidad y sobre todo la motivación por moverse es cada vez menor, ya que, hoy en día el alimento está fácilmente a nuestro alcance en el supermercado, no se camina o corre para trasladarse, si no que se utiliza el vehículo. Este estilo de vida moderno y confortable ha conllevado a estar cada vez más cómodo, y por tanto, estático desde el punto de vista motriz.

La falta de movimiento se traduce en la aparición de diversas patologías y/o enfermedades de los sistemas cardiovascular, metabólico y por supuesto el musculo-esquelético, en verdad, del cuerpo como un todo ya que ningún sistema opera de forma aislada.

El mantenerse activo y en movimiento permite que el cuerpo humano desde un punto de vista evolutivo funcione de manera adecuada, equilibrada y para lo que realmente fue hecho…

 

… MOVERSE …